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Es bien sabido que el corcho ha sido el material más usado en las botellas de vino por siglos, pero ¿sabemos cuáles son las razones por las que sigue siendo el material favorito de las casas productoras de vino?
Podría pensarse que los tapones de las botellas, sean de corcho, sintéticos o de cualquier otro material son solo para hacerlas más estéticas o especiales, pero la verdad es que el tapón de una botella de vino tiene la importancia de conservar un ambiente óptimo dentro de la botella para que el proceso de maduración del vino sea el adecuado, evitando que bacterias y hongos entren en contacto con el vino.
En este artículo te contaremos por qué se usa el corcho para tapar las botellas de vino y las ventajas y desventajas que ofrece frente a otros materiales como el tapón sintético.
El corcho se extrae de la corteza del árbol de alcornoque, una especie que abunda en países europeos como España, Portugal y Francia. Este árbol puede vivir hasta 200 años y solo cada 9 años puede recolectarse el corcho, ya que es el tiempo en que tarda su corteza en recuperarse.
Al ser un producto de origen natural, el corcho no contamina al desecharse y su elaboración es amigable con el medio ambiente.
Esta cualidad particular del corcho es lo que lo hace ideal para el almacenaje, ya que su porosidad permite la entrada adecuada de oxígeno, propiciando la oxigenación del vino (elemento indispensable en la maduración de un vino), mientras que su impermeabilidad impide que los líquidos entren o salgan de la botella, protegiéndolo incluso, de la humedad no deseada.
Gracias a ella es posible conservar las condiciones del
Como puedes ver, el mundo del vino guarda más de un secreto, por eso te invitamos a seguir leyendo nuestro blog, para que puedas conocer más detalles interesantes.